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jueves, 10 de noviembre de 2016

DIOS, AGRADEZCO TU GRACIA EN MI VIDA.

GRACIA

 ___ La gracia de Dios. ¿Cómo definirla? La gracia es un regalo de Dios que asegura mi bienestar. Puedo percibir este don bendito en la risa de los niños. La veo en la belleza de las montañas, de los árboles y del océano. La experimento en la sincronía de un día lleno de bendiciones inesperadas. La siento en el abrazo de un ser querido cuando paso por un reto. La gracia de Dios me bendice con ideas y comprensión.

 ___ Me alineo más con la gracia de Dios cuando mantengo mi corazón lleno de gratitud. Cuando digo “Gracias, Dios”, abro mi corazón para recibir aún más gracia, más sabiduría, más energía —avivando así la conciencia de que yo soy un ser espiritual.

Texto devocional:
Ciertamente la gracia de Dios los ha salvado por medio de la fe. Ésta no nació de ustedes, sino que es un don de Dios.—Efesios 2:8


domingo, 23 de octubre de 2016

AGRADEZCO LA GRACIA QUE DISFRUTO CADA DÍA.

 ___ La gracia es un regalo que recibo de la Fuente divina sin tener que merecerlo. Plenamente disponible para todos, la gracia está accesible para mí en cualquier momento; sólo necesito estar lo suficientemente consciente para reconocerla. Cuando vivo en un estado de gracia, vivo en la conciencia del fluir divino.

 ___ Al despertar espiritualmente por medio de la oración y la meditación, me doy cuenta de la actividad de Dios en mi vida diaria. Ésta se manifiesta como oportunidades sorprendentes, recursos que parecen surgir de la nada y señales claras que aparecen en el momento correcto para mostrarme el próximo paso. Prosigo en armonía con el propósito mayor para mi vida, según la gracia divina dirige mis pasos.

Texto devocional:
Tú me enseñas el camino de la vida; con tu presencia me llenas de alegría.—Salmo 16:11


sábado, 17 de septiembre de 2016

ESTOY CONTINUAMENTE EN EL FLUIR DEL BIEN DE DIOS

GRACIA:


La gracia es amor puro, divino y siempre disponible, ya que es uno de los regalos de Dios. El Manual de oración positiva dice: “La gracia es el regalo de Dios de amor y misericordia, dado libremente a nosotros bien sea que lo merezcamos o no. No podemos robarla, pedirla prestada, comprarla ni ganarla. Sólo podemos aceptarla o rechazarla”.
Sé que Dios siempre está proveyendo para mí y apoyándome en el viaje de mi vida. Al mantener mi atención en Dios como una presencia tierna y guiadora, un sentimiento de gozo surge en mi corazón. Descanso tranquilamente en el fluir del bien en mi vida. Dejo ir las preocupaciones a medida que el amor divino me rodea y me llena hasta rebosar. ¡Ésta es la gracia de Dios que me eleva, sana y fortalece!

Texto devocional:
Vengan a mí todos ustedes, los agotados de tanto trabajar, que yo los haré descansar.—Mateo 11:28


domingo, 14 de agosto de 2016

VIVO EN LA GRACIA DE DIOS.

La gracia puede surgir en mi vida como perdón, como una manera de vencer un reto aparentemente insuperable, como otras personas o como una idea divina. La gracia es evidencia del amor de Dios —el cual se me da libremente sin tener que ganármelo. Dicha gracia a menudo llega de maneras inesperadas en el momento que más la necesito.
El amor de Dios me rodea y envuelve. Una de las maneras más hermosas cómo Su amor se revela es mediante la gracia. Aunque no tengo que hacer nada para ganármela, siempre puedo tener fe en que Dios desea mi mayor bien. Cualesquiera que sean mis circunstancias, busco la semilla de bendición contenida en ellas. La confirmación del amor de Dios surge de maneras que pueden parecer milagrosas.

Texto devocional:
Se nos ha dado la gracia conforme a la medida del don de Cristo.—Efesios 4:7


martes, 26 de julio de 2016

SOMOS CREACIONES AMADAS DEL ALTÍSIMO, DOTADAS CON GRACIA INFINITA.

Gracia:


La palabra gracia significa “favor”. Gracias a nuestra herencia divina, somos favorecidos y damos expresión a la vida y a la actividad de Dios. El ministro de Unity Eric Butterworth escribió: “La voluntad de Dios para ti es vida perfecta, sabiduría perfecta, amor perfecto. Esta voluntad, este deseo divino, es tan intenso, tan continuo, tan grande que se filtra por nuestras mentes. … No existe nada místico ni desconcertante en ello; es una explicación sencilla del proceso de la vida”.
Tenemos todo lo que necesitamos para cumplir con nuestro llamado. Somos creaciones amadas del Altísimo, dotadas con gracia infinita. Cuando aceptamos esta Verdad, somos las manos y los pies de Dios en el mundo.

Texto devocional:
Esto ha sucedido para bien de ustedes, para que, recibiendo muchos la gracia de Dios, muchos sean también los que le den gracias.—2 Corintios 4:15


jueves, 23 de junio de 2016

ABRO MI MENTE Y CORAZÓN A LA GRACIA ILIMITADA DEL ESPÍRITU.

Gracia


La gracia divina está presente aquí y ahora. Mas primero debo estar dispuesto a abrir mi mente y corazón en el Silencio para recibir el tesoro completo de las bendiciones ilimitadas de Dios.
Si he estado albergando juicios negativos, los dejo ir ahora. Si he estado teniendo pensamientos de escasez y limitación, los suelto ahora. Si he dudado de mí mismo o he sentido lástima de mí, hago todo esto a un lado.
La gracia divina no es algo que he de ganar. Ni es un poder externo. Más bien, es la expresión natural del Espíritu Santo que mora en mí. Al descartar de mi conciencia aquello que no está alineado con la Verdad, la gracia bendice mi mente, corazón y cuerpo, y proporciona todo tipo de bien a toda área de mi vida.

Texto devocional:
Que la gracia sea con todos ustedes. Amén.—Hebreos 13:25


domingo, 3 de abril de 2016

GRACIAS, DIOS, POR TU GRACIA.

GRACIA:


La bondad de Dios fluye hacia mí —sólo necesito estar dispuesto a recibirla. “La gracia es la bondad de Dios dada a ti en mayor proporción que lo que das de ti mismo a Dios”. Estas palabras alentadoras de La Búsqueda, por Richard y Mary-Alice Jafolla, me recuerdan que la gracia divina me bendice abundantemente.
La gracia no es algo que me tengo que ganar, ni me la pueden quitar si cometo un error. Mi deseo de vincularme conscientemente con el Espíritu divino abre el camino para que yo experimente más del bien de Dios en cada aspecto de mi vida. Reconozco la gracia en mis actividades diarias como guía, ideas, fortaleza, consuelo y protección.

Texto devocional:
Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y tuvo compasión de él. Corrió entonces, se echó sobre su cuello, y lo besó.—Lucas 15:20


viernes, 4 de marzo de 2016

CONFÍO EN LA GRACIA DE DIOS.



Gracia
CONFÍO EN LA GRACIA DE DIOS.
Al poeta místico Rabindranath Tagore se le acredita la frase: “Los vientos de la gracia siempre están soplando, pero tú debes levantar las velas”. Al pensar en estas palabras y en las muchas bendiciones de Dios, soy como un velero en el mar aprovechándome del viento. Confío en la gracia de Dios para que hinche mis velas y me haga avanzar.
Cada vez que dirijo mi atención a Dios, recuerdo que Su amor está siempre presente. Puedo ver más allá de las apariencias a la Verdad de la infinita bondad del Espíritu.
Confío en Dios. Mi fe me llena de un gran sentido de paz y bondad que fluye por mi corazón y mi mente. La gracia divina me bendice con mayor bien del que podría imaginar. ¡Confío en la gracia!

Ciertamente de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.—Juan 1:16