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viernes, 30 de septiembre de 2016

ME PREPARO PARA MI DÍA MENTAL, FÍSICA Y ESPIRITUALMENTE.


Me preparo mental y físicamente para el día desayunando y revisando mi agenda. También me preparo espiritualmente utilizando una afirmación de la Verdad para centrarme y armonizar mis pensamientos y acciones.
Digo palabras poderosas que me anclan en mi potencial divino y avivan mi esencia espiritual —mi YO SOY. “Yo soy amor” elimina la ira, el juicio y el rencor. “Yo soy sabiduría” elimina el temor y la duda. “Yo soy vida” me llena con la paz sanadora de mi naturaleza eterna y me ayuda a dejar ir la creencia de que cualquier reto de salud puede limitar mi naturaleza divina. Escribo mis afirmaciones y las pongo donde pueda verlas. Leerlas y decirlas protegen mi mente de pensamientos erróneos.

Texto devocional:
Por esto sabemos cuál es el espíritu de la verdad, y cuál es el espíritu del error.—1 Juan 4:6


viernes, 5 de agosto de 2016

LA PRESENCIA AMOROSA DE DIOS ME PROTEGE.

PROTECCIÓN:


La “Oración de Protección” por James Dillet Freeman me recuerda que “el poder de Dios me protege”. Nunca estoy solo, porque el Espíritu y yo somos uno. La presencia divina me fortalece en cualquier momento en que lo necesite.
Esto no quiere decir que no voy a sentir temor. Soy humano, y el temor forma parte de mi sistema de respuesta emocional. Si me siento abatido, no me juzgo. Más bien aparto mi atención de la oscuridad del temor y la dirijo hacia la luz de la vida divina en mí.
Dios es el único Poder y la única Presencia en mi vida. Tengo la sabiduría para saber lo que necesito hacer, la fortaleza para hacerlo y la fe para vencer cualquier temor.

Texto devocional:
Pido al Padre que de su gloriosa riqueza les dé a ustedes, interiormente, poder y fuerza por medio del Espíritu de Dios.—Efesios 3:16


miércoles, 15 de junio de 2016

ESTOY SEGURO EN LA PRESENCIA PROTECTORA DEL AMOR DIVINO.

Protegido


ESTOY SEGURO EN LA PRESENCIA PROTECTORA DEL AMOR DIVINO.


Qué reconfortante es saber que siempre estoy en la presencia protectora del amor divino. Doy cada paso con fe firme en esta verdad. Seguro en Dios, exploro nuevas oportunidades y voy en pos de nuevas metas. Sigo la guía de Dios con confianza.
Comienzo mi día en oración callada, dando gracias por la presencia divina siempre conmigo. Dios es la luz en mi camino. Si surge una situación que me hace sentir temor o me perturba, confío en la sabiduría de Dios en mí para que me guíe. Mantengo a mis seres queridos envueltos en mis pensamientos por paz y protección. ¡Gracias, Dios, por Tu presencia de amor en nuestras vidas. Contigo todo está bien en nuestro mundo!

Texto devocional:
A cualquiera que me oye estas palabras, y las pone en práctica, lo compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.—Mateo 7:24


viernes, 27 de mayo de 2016

EL ESPÍRITU MORADOR ES MI REFUGIO. SOY DIVINAMENTE PROTEGIDO.

Protegido

Cuando era niño y me sentía asustado o lastimado, acudía a mi padre o a mi madre, o a algún proveedor de cuidados, para consuelo. Como adulto, estoy consciente de que el Espíritu es mi escudo ante cualquier tormenta.
Encuentro protección ilimitada al dirigirme a mi interior para orar en silencio. Al conectarme de nuevo con el Espíritu, inmediatamente siento Su presencia protectora. En esos momentos callados de descanso y paz me siento a salvo. Allí, mi fortaleza y valor son restaurados.
En cualquier momento dado, respiro profundamente y con cada aliento me siento más seguro. El Espíritu en mí es mi refugio. Soy divinamente protegido y todo está bien.

Texto devocional:
¡Confíen siempre en Dios! ¡Vacíen delante de él su corazón! ¡Dios es nuestro refugio!—Salmo 62:8


jueves, 28 de abril de 2016

ESTOY SEGURO EN LA PRESENCIA AMOROSA DE DIOS.

PROTEGIDO


Estar en mi casa, rodeado de las personas y mascotas que amo, me proporciona seguridad y confort . Sin embargo, dondequiera que vaya, me siento protegido porque estoy seguro en la presencia amorosa de Dios.
Aunque no pueda ver físicamente que la presencia de Dios me rodea, sé que soy protegido de manera divina. Con Dios como mi guía siempre presente, no temo a nada ni a nadie. Estoy sereno y confiado porque Dios está conmigo. Nunca estoy solo. Esta conciencia de Dios me da paz verdadera y consuelo. Si enfrento una situación peligrosa, me mantengo en calma. Tengo la fortaleza y la claridad de pensamiento necesarias para reconocer lo que necesito hacer para permanecer a salvo. Estoy seguro en la presencia amorosa de Dios.

Texto devocional:
Pero tú, Señor, me rodeas como un escudo; eres mi orgullo, el que sostiene mi vida.—Salmo 3:3


domingo, 13 de marzo de 2016

DIOS ESTÁ CONMIGO DONDEQUIERA QUE VAYA. ME SIENTO SEGURO Y A SALVO


Protegido
DIOS ESTÁ CONMIGO DONDEQUIERA QUE VAYA. ME SIENTO SEGURO Y A SALVO.
Los niños que temen la oscuridad buscan la seguridad de sus padres o de un ser querido. Una vez que la luz es encendida y son abrazados, ellos se sienten seguros y a salvo. Lo mismo es cierto acerca de nosotros. Cuando nos sentimos rodeados de oscuridad, podemos encontrar seguridad en el Espíritu divino. Dios está allí con nosotros; Dios está siempre con nosotros.
La oscuridad de la duda es disipada rápidamente por la luz de Dios cuando afirmamos: La luz de Dios nos rodea, el amor de Dios nos envuelve. La luz divina tiene poder para transformar cualquier reto en una oportunidad para nuestro crecimiento. Sabemos que no hay nada que temer. Gracias a la Presencia divina, estamos seguros y a salvo siempre.
¡Aparte de nuestro Dios, no hay otra Roca!—Salmo 18:31