Mi viaje espiritual me provee las oportunidades que necesito para aprender y crecer. Algunos pasos en mi camino estarán rodeados de opulencia, mientras que otros puede que me hagan sentir que ando por un desierto desolado. Mientras más viajo, más vinculado me siento con Dios y con cada persona con quien me encuentro. Mi destino es un reino interno de paz, amor y compasión.
Texto devocional:
Si me voy y les preparo lugar, vendré otra vez, y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, también ustedes estén.—Juan 14:3