Mente de Cristo
TENGO LA MENTE DE CRISTO.
La sabiduría y la comprensión provienen de la fuente infinita de toda sabiduría. Sé qué hacer cuando necesito saberlo. Si un ser querido se está volviendo olvidadizo, incluyo a esa persona en mis oraciones. Sé y afirmo que mi ser querido también ha heredado la mente de Cristo. Lo visualizo sano y bien, expresando la sabiduría divina que mora en su interior.
Confío en Dios y siento gratitud por el regalo de la Mente crística.
Voy a hacer lo que me has pedido.—1 Reyes 3:12